Fuente: www.muevetechile.org
El Gobierno, que ya gastó tiempo y dinero en importar una nueva píldora del día después, ahora está obligando por ley a las farmacias a comprarle las pastillas, fármaco que ninguna de ellas se ha interesado en adquirir. Si es que obligan a las farmacias a comercializar la píldora, ya no sólo se está atentando contra la vida, sino incluso contra la libertad. Después sólo falta que nos obliguen a comprarla.
La píldora del día después tiene un potencial efecto abortivo como se reconoce a nivel mundial, basta leer lo que el fabricante de PostDay pone en su página Web para comprobarlo.
“Hace que la membrana del útero se vuelva más delgada de tal manera que los óvulos fertilizados no puedan adherirse al útero”. Es decir, impide la implantación del óvulo fecundado produciendo un aborto.
Por ello, apoya a las principales cadenas de farmacias en su decisión de no comprar ésta píldora abortiva, y felicítalos por mantener firme su posición ante éste flagrante atentado contra la vida y la libertad. Para hacerlo haz click aquí.
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